
40 millones de personas consultan a ChatGPT sobre salud cada día: qué revela el informe de OpenAI
Más del 5% de todas las conversaciones con ChatGPT son sobre temas médicos, y el patrón de uso cuenta una historia sobre las carencias del sistema sanitario
Los números son difíciles de ignorar.
Más del 5% de todos los mensajes que recibe ChatGPT en el mundo son sobre salud. Uno de cada cuatro usuarios hace al menos una consulta médica cada semana. Cuarenta millones de personas recurren diariamente a esta inteligencia artificial con preguntas sobre su salud.
OpenAI acaba de publicar un informe titulado “AI as a Healthcare Ally” que revela datos sorprendentes sobre cómo la gente está usando la IA para cuestiones médicas. Y más allá de los números brutos, el patrón de uso cuenta una historia sobre las carencias del sistema sanitario actual.
Los números que importan
Dos millones de mensajes semanales tratan sobre seguros médicos: comparar planes, entender precios, gestionar reclamaciones. Son conversaciones que tradicionalmente requerían llamar a un teléfono de atención al cliente, esperar en cola y hablar con alguien que muchas veces no tenía la respuesta.
Seiscientos mil mensajes semanales provienen de comunidades rurales desatendidas en Estados Unidos, zonas donde el médico más cercano puede estar a una hora de distancia.
Y quizás el dato más revelador: el 70% de las conversaciones sobre salud ocurren fuera del horario clínico tradicional, es decir, antes de las ocho de la mañana o después de las cinco de la tarde. Cuando los centros de salud están cerrados, la gente sigue teniendo preguntas. Y ahora tienen a quién hacérselas.
Casos que ilustran el potencial
El informe documenta casos concretos que van más allá de consultar síntomas genéricos.
Una mujer en San Francisco usó ChatGPT para coordinar atención urgente para su madre, que estaba en Indonesia. La IA alertó sobre signos compatibles con un posible derrame cerebral y sugirió que la paciente se midiera la presión arterial. Los valores confirmaron el riesgo. Acudieron al hospital, un médico validó el diagnóstico, y la paciente ha recuperado el noventa y cinco por ciento de la visión que estaba perdiendo.
En Seattle, un paciente con una enfermedad autoinmune utilizó ChatGPT para encontrar estudios científicos relevantes sobre su condición. Con esa información, preparó una apelación contra la denegación de cobertura de su seguro médico. Y ganó.
Son casos anecdóticos, por supuesto, pero ilustran usos que van mucho más allá del “Doctor Google” tradicional.
Los profesionales también la usan
El cambio no está ocurriendo solo entre pacientes. El informe recoge datos sobre adopción profesional que muestran una aceleración notable.
El 66% de los médicos estadounidenses usan ya alguna forma de IA en su práctica. En 2023, esa cifra era del 38%. El 46% de las enfermeras la utiliza semanalmente. El 21% de los médicos la emplea específicamente para documentación y códigos de facturación, tareas administrativas que tradicionalmente consumen una parte significativa de su tiempo.
El 75% considera que mejora su eficiencia. El 72% cree que ayuda en el diagnóstico.
El mapa de la desigualdad sanitaria
OpenAI también analizó el uso desde zonas situadas a más de treinta minutos del hospital más cercano. Wyoming lidera en proporción, con el 4,15% de los mensajes proviniendo de estas áreas remotas. Oregon tiene el mayor volumen absoluto, con más de 54.000 mensajes mensuales desde zonas desatendidas.
Estos datos cuentan una historia sobre acceso. Cuando la infraestructura sanitaria tradicional no llega, la gente busca alternativas. Y cada vez más, esa alternativa es una IA.
Más allá de las consultas individuales
El uso de modelos de OpenAI en el sector sanitario va más allá de las conversaciones con usuarios finales. Investigadores están utilizando estos sistemas para identificar fármacos ya aprobados que podrían funcionar para enfermedades sin tratamiento actual, un proceso llamado “reutilización de fármacos”. Otros trabajan en reprogramación celular para Parkinson. Se están desarrollando plataformas educativas que entrenan el razonamiento clínico de estudiantes de medicina.
OpenAI propone en el informe conectar bases de datos médicas públicas de forma segura, construir infraestructura para validar moléculas diseñadas por IA, y clarificar las regulaciones de la FDA para dispositivos médicos que incorporen inteligencia artificial.
Son propuestas que suenan razonables, pero que también posicionan a OpenAI como un actor central en un sector enormemente regulado y lucrativo.
Fuente: • Informe completo de OpenAI
Los datos plantean una pregunta incómoda: ¿la IA en salud es un síntoma o una solución?
Artículos relacionados

Google revoluciona el aprendizaje con IA, potencia sus agentes autónomos y Claude se conecta a tus datos de salud
Esta semana Google ha lanzado una herramienta educativa que mejora la retención un 11%, ha actualizado Antigravity para competir en agentes autónomos, y Anthropic ha dado el paso de conectar Claude con Apple Health y Android Health

SleepFM: La IA de Stanford que predice 130 enfermedades mientras duermes
Investigadores de Stanford han creado un modelo de IA que 'lee' tu salud futura mientras duermes, analizando señales que los métodos tradicionales ignoran

Claude Cowork, IA médica y la alianza Google-Apple: 3 noticias que redefinen el sector
En un solo día, Anthropic lanzó dos productos y Google cerró un acuerdo con Apple que deja a OpenAI en una posición muy incómoda
